Inicio arrow El Corazón del Carmen arrow Limpieza del rio: inmigrantes
Limpieza del rio: inmigrantes
Índex
Limpieza del rio: inmigrantes
Pàgina 2
Pàgina 3
Pàgina 4


fotos,  llanos + juan m + barriodelcarmen.net
parte inferior, video de juan martinez


LIMPIEZA EN EL RIO

El lunes comenzaron a llegar los correos electrónicos en los que se avisaba que la policía local y gente de limpieza, sin previo aviso había llegado desde las 8:30 a.m. al puente de Ademuz a levantar a la gente con el pié y a tirar las cosas de aquellos que no dijeran nada, “limpiar” como dijeron los trabajadores. Muchas cosas a la basura, colchones, ropa, documentos, comida …

Había rumores de que se habían ofrecido lugares en los centros de acogida, pero la exigencia de todos era y ¿dónde? ¿quién dice? ¿en qué condiciones? Nadie de los que “limpiaba”, o de los policías hablaba de eso, ellos solo hacían su trabajo.

Muchos medios de comunicación, muchos con una actitud prepotente grabando a las personas sin preguntar y pidiendo testimonios. Alguien que habitara debajo del puente que explicara su punto de vista, la realidad. Esto ocurrió los tres días de desalojo. La mayoría de las personas que viven en el puente sucesivamente rechazaban a las cámaras. Simplemente llevaban 2 años exigiendo un centro de acogida, papeles, o en el último de los casos que los dejaran trabajar sin que la policía los acosara. A otros les daba vergüenza que los viera su familia por televisión, otros con miedo, no tenían papeles.

En un momento particular de la realidad, un chico árabe durante la conversación, sacó un papel, se lo habían dado en un centro de acogida, para que estuviera 15 días, en el barrio de Nazareth, le dijeron que durante ese tiempo evaluarían su situación, y luego mirarían que hacer con él. El solo comentaba que eran mentiras, que después de 15 días a la calle y ya no tendría nada. La copia de este papel dió vuelta en los medios de comunicación. Objetivando la realidad, sin ser capaces nunca desde fuera de explicar que la gente ahí, lleva resistiendo todo tipo de climas extremos, ataques racistas, acoso por parte de la policía, estress,…

Los medios conseguían lo que querían, una imagen o un testimonio sensacionalista de 10 min. En el que pudieran captar la “realidad”, que en el mejor de los casos saldría en el noticiero, creyendo que ahora si cambiaría algo y que la situación mejoraría. O por lo menos que lo lograrían, que su jefe no se enfadaría con ellos, habían conseguido la nota.

Alrededor de las 5 de la tarde, después de que hubieran “limpiado”, y la gente volviera a instalarse en su sitio, los policías sin más explicaciones los cogieron, los cargaron, desalojaron el puente y pusieron una valla. Hombres mayores, jóvenes, mujeres de diferentes razas y culturas levantados del suelo con la fuerza y tirados fuera.

Esa noche las personas que habitaban debajo del puente, pasaron a dormir debajo de las estrellas, mientras el puente era resguardado por policías, y patrullas arriba y debajo del río. La gente resistió con mucha dignidad en un ambiente de familia y de solidaridad.

Al día siguiente los pocos solidarizados con la gente del río, se dividieron para manifestarse en la Plaza del Ayuntamiento. En ese momento pero en el río, los policías y un camión de limpieza que llegó de improviso con unos 20 trabajadores, otra vez, utilizando la separación, el momento de trabajo de algunos, el miedo de otros a protestar, continuaron sin preguntar tirando cosas, ya no en el río, sino en otro sitio cerca donde se había pasado la noche.

Al día siguiente ya en miércoles, a las 7:00 de la mañana, sin medios de comunicación y sin ninguna explicación llegaron policías y tiraron a la basura absolutamente todas las pertenencias de las personas. Más tarde se estaba destrozando con herramientas el sitio debajo del puente cercado por la valla.

Alrededor de las 12 del día, en grupo se acudió al CAI, en la c/ pozo del Barrio del Carmen, a exigir los famosos sitios de los que se hablaban en los medios. La respuesta, a pesar de cualquier farsa que alguien haya escuchado en los medios de comunicación. Fue enviar a los que aceptaran 15  días a un hostal, porque no había sitios.

Al término de este tiempo la gente volverá a la calle, el único recurso que les dejan, el problema no se ha solucionado, simplemente se ha complicado más la vida de las personas afectadas. Al mismo tiempo la resistencia continua, muchos han sido expulsados, otros organizados sobrevivirán. El panorama es desolador, la demás gente en sus casas, ha escuchado a sus gobernantes, y tienen la conciencia tranquila, “se les ha apoyado con sitios en centros de acogida y con asistencia profesional”, Valencia acoge.




OBJETOS O SUJETOS?

Entre ayer y hoy han sido desalojadas a la fuerza las personas que vivían debajo del Puente de Ademúz. Los servicios de limpieza entraron ayer a tirar a la basura, las pertenencias de las personas que no se encontraban en ese momento debajo del Puente. Hoy por la mañana han vuelto a repetir la operación con más agresividad tirando colchones, mantas, ropa y todo aquello que la gente no amarraba con fuerza a su cuerpo. Siete chavales se han quedado sin sus documentos, sus "papeles".

¿Objetos o Sujetos?  Desalojo del puente de Ademuz.


¿Dónde radica la diferencia entre los objetos y los sujetos? Para algunas personas el ser sujeto u objeto radica en el hecho de ser personas y por lo tanto de tener capacidad de pensar y de humanizar nuestro comportamiento. Para otros, radica en el hecho de que piensan que somos “personas”, pero que merecemos un trato más bien de objeto, o sea, de uso, mantenimiento y desecho.

En Valencia capital, vivieron más visiblemente durante 2 años entre 80 y 150 personas bajo el Puente de Ademuz. Personas huyendo de una situación dramática en sus pueblos, o simplemente huyendo del sistema que actualmente se ha montado alrededor de ellos. Decidieron o se vieron obligados a sobrevivir dignamente bajo el puente del río. Soportando fríos, calores, ataques racistas, “fallas” del suministro de agua, acoso por parte de la policía local….

Ahí en el río, la mayoría de la gente se levantaba temprano, a CURRAR, lo que de verdad es CURRAR, o sea, obtener ganancias mediante el trabajo honesto propio. Creatividad, TODA, aparcar coches, vender gafas, vender collares, la naranja, lo que salga… Durante todo el día, ACOSO por parte de la policía local, tristemente la realidad es que nos han enseñado a que está prohibido en Valencia que una persona en situación de refugiado ejerza su derecho a trabajar, a forjarse un futuro, a vivir dignamente. Para poderte dar uso, mantenimiento y desecho, o tienes papeles para poder trabajar para otro, o los tienes para invertir aquí y dejar tu contribución para “todos”.

Lo que ha ocurrido en Valencia, durante los últimos dos años ha culminado con la “limpieza” o el “operativo social”. Que sin ir más lejos derivó en la expulsión de la mayoría de la gente, separándolos, haciéndoles huir. Un grupo fuerte resistió hasta el final y resiste, después de que a las 7:00 a.m. del 18 de julio, los cuerpos de limpieza y policial se deshicieron de las últimas cosas que habían sobrevivido a la prepotencia del día anterior cuando a las 12:00 p.m. aprovechando que la gente estaba dividida entre el río y una manifestación en la Plaza del Ayuntamiento, entraron a borrar del mapa las cosas que se rescataron del “operativo social” tambíen del día anterior, que consistió en dos momentos, por la mañana 8:30 a.m. tirar a la gente fuera del río, y empezar a tirar sin preguntar las cosas a la basura y más tarde, alrededor de las 5:00 p.m. vallar y mantener rodeado cada 10 mts. por policías.

El grupo de personas que continuó organizada, caminaron sin absolutamente ya ninguna pertenencia, a el CAI, en la c/pozo del Barrio del Carmen, para exigir los famosos sitios que el gobierno tiene desde hace mucho tiempo esperando por ellos, pero que Ellos rechazan. Famosos sitios porque salen en los medios de comunicación, pero nadie los conoce en persona. Al final, como sabían ya los afectados, los han mandado a hostales, donde regresarán a la calle otra vez en un tiempo, sin un puente de Ademuz, ya que se está aprovechando el momento para hacer obras en ese lugar y sin papeles, por lo tanto, estarán en situación otra vez de ilegales, sin derecho a ejercer su trabajo y sin más remedio que huir otra vez.

El problema que ya es grande no es solo que algunas personas piensen que se debe de tratar a otras personas como objeto. Sino que además de eso también hay personas que piensan que estas personas tienen un valor diferente, si estás dentro del sistema, vales como objeto para trabajar bien alienado y pensar que eres libre, si estás fuera del sistema, pero tienes dinero, entonces vales menos pero si un poco y después de un tiempo que veamos que estás dispuesto a alienarte te aceptamos, pero si estás fuera del sistema y no tienes dinero, y encima no te pareces a nuestra cultura, entonces simplemente no vales ni para usarte, mantenerte y desecharte, mejor será “limpiarte”.

Esperanzador es saber que hay personas que se piensan a sí mismas como personas y que piensan que los demás también son personas y que actúan como personas. La diferencia radica en que para estos las personas son sujetos, que actúan y piensan de acuerdo a su realidad. No objetos inertes que solo se modifican si se ejerce alguna manipulación sobre ellos.

Para los medios masivos de comunicación y muchos ciudadanos de Valencia, preocupados por su santo salario mensual (que sin el no son), se tranquilizarán con saber que el gobierno ya se ha encargado del tema, que la ciudad sigue igual de bonita que siempre, sin pobres, sin haraganes, con majestuosos jardines, y edificios esperando a atraer a solo esas personas que valen mucho.

La Resistencia continúa, para aquellos que les incumbe. El hecho de que aparentemente todo está ordenado, es la más clara evidencia, de que o vistes, piensas, caminas, trabajas y vacacioneas como te indican o ya sabes lo que te espera: La expulsión, no mereces ni que te usen, ni que te mantengan, ni que te desechen, es mejor “limpiarte”.


JUAN MARTÍNEZ