Menu

Y Dios?

  • Escrito por  Salva md
Hubo un tiempo en el que Dios fue algo, algo etéreo, sí, pero con cierto poder. No es que ese espectro guiara mis pasos pues nunca lograron embaucarme hasta tal extremo, pero sí que se me aparecía en ocasiones como una especie de molesto padre que, desde las sombras, todo lo quería controlar.
 

Sí, Dios me entró junto a las papillas y, como ellas, a la fuerza.

Fue en un muy remoto pasado cuando se alumbraron a las primeras deidades. Eran las abyectas hijas de la ignorancia y del miedo (¡qué otra cosa puede nacer de semejante cópula monstruosa!). Fueron a pesar de todo bien recibidas, pues ellas, con su sola 'presencia', daban respuestas a unos fenómenos que el escaso saber de aquellas gentes se mostraba incapaz de explicar.
Hoy, en cambio, ya sabemos qué es un eclipse, un terremoto, o de qué están hechas las estrellas. Hoy hay respuestas basadas en demostraciones y no en suposiciones armadas de fe. Dios debería haber muerto para todos pero, ¿por qué no ha sido así? Quizá sea porque no todos aquellos viejos miedos nos dejaron: la muerte sigue a nuestro lado, expectante, siempre dispuesta. La muerte asusta, y no solo por la transición a ella, posiblemente traumática. La muerte asusta porque no sabemos qué hay detrás de ella. Cuesta mucho imaginar la nada y por eso es mucho mejor, por ser más cómodo, refugiarse en un Dios que tanto pueda dominar a la muerte como llenar el infinito espacio que hay tras ella.
Después tenemos la tradición, el arraigo, la cultura teísta. Ya veo asomar por aquí de nuevo a nuestros dichosos ascendientes; vuelve la familia, la metepapillas. "Enseña buenos valores; nada malo puede ser creer en la palabra de Dios." Así, con esas artes, llega el bautizo, la catequesis, la comunión... La tradición dicta, y todo cuando la persona todavía es un campo fértil donde crece cualquier sembrado. Indefensas mentes forzadas a tragar porquerías.

Sí, para mí dios fue algo..., hasta que se esfumó. No hubo muerte oficial ni levantamiento de cadáver, por no haber cadáver. No hubo descomposición y, por tanto, tampoco hedores. No hubo entierro. No hay nicho donde llevar algunas flores y echar alguna gota salada, aunque solo sea para que nos vean hacerlo.
¿Soy cruel por decir que no le echo de menos? No creo que sea cruel quien no añora a un fantasma y os aseguro que tengo sentimientos.
Sin embargo sé que muchos creen que vive, como aquellos que creen que Elvis no murió. Le aman tanto que le guardan entre algodones, a buen recaudo; no quieren asumir su verdad. Algunos le ven gordo, sudoroso, atiborrado de fármacos y torpe en sus escasos movimientos, pero le ven, y nada le reprochan. En cambio, para los grandes adoradores, el ídolo no sólo vive sino que todavía se mueve como aquel joven perro de presa; ese que nunca cazó un conejo.
Oh, dios, dios, naciste con mayúscula y hoy te arrastras con minúsculas. ¡Qué enorme perdida de tiempo has resultado! La gran estafa de la historia de la humanidad. La vil rémora del pensamiento. La cadena del Ser. El espectro que encarceló a los sentidos hasta casi su extinción. Y..., ¡qué bochorno pensar que no eres más que nada!


Salva md
http://www.barriodelcarmen.net/nube/salva-md.html


Otra:
Superviviente de Mauthausen: "Dejé de creer en dios en la Guerra Civil"
http://www.publico.es/politica/519935/superviviente-de-mauthausen-deje-de-creer-en-dios-en-la-guerra-civil
Religiones y sectas
http://www.barriodelcarmen.net/nube/religiones-y-sectas.html
+

volver arriba

Login or Register