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Taller Cabanyal, conclusiones
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Taller Cabanyal, conclusiones
dilluns, 5 d'octubre de 2009 16:38
Cabanyal
Así podemos ilustrar la historia de los poblados marítimos y ésta es a la vez la principal conclusión del Taller Cabanyal que hoy cerramos.
El tejido de El Cabanyal esta formado por una urdimbre longitudinal y una trama transversal que siguen las leyes del territorio y son reflejo de una sociedad compleja que mantiene una gran vitalidad a pesar de las continuas agresiones externas que ha sufrido: incendios, inundaciones, sustituciones. La demostrada capacidad de transformación de El Cabanyal hace de él un paradigma de la renovación urbana y el hecho diferencial que lo distingue del resto de la ciudad. Es un tejido superviviente.
Los desventramientos en tejidos históricos han demostrado ser, a lo largo de la historia del urbanismo, un mecanismo que sólo lleva a la degradación de los barrios y a la rotura de su equilibrio social, económico y cultural. En el siglo XXI no se pueden concebir propuestas urbanísticas ancladas en el pasado, que no cuenten con el necesario consenso social y sean el fruto de una profunda reflexión científica y de un debate serio entre todos los agentes implicados en el proceso de construcción de la ciudad.
La pretendida integración de la ciudad con los poblados marítimos nunca se ha planteado de la manera correcta, y desde hace décadas los ha considerado absurdamente como un obstáculo a salvar para llegar hasta el mar. El gobierno municipal no ha asumido la realidad de unos poblados tan antiguos como la ciudad y que llevan mirando al mar desde hace siglos.
En cualquier caso, la deseada unión de la ciudad con el mar se lleva a cabo a través de diversos ejes de primer orden construidos en dirección a El Cabanyal, al norte y al sur de la Avenida Blasco Ibáñez, y que sí llegan directamente a la línea de costa, lo que nos reafirma en la innecesariedad de esta conexión, perfectamente prescindible desde el punto de vista viario. Pero de todas las realidades que ya la conectan, es el río Turia el que la debe resolver, por sí mismo y de una manera más lógica.
Por ello, no entendemos la pervivencia de este proyecto intelectualmente mediocre, que destruirá sin remedio y para siempre un tejido urbano único y una forma de vivir diferente.
De todo ello extraemos las Conclusiones de este Taller Cabanyal:
1. Es necesario reconocer y preservar los hechos diferenciales de las ciudades, de los tejidos urbanos vividos, que son su gran riqueza.
2. El valor patrimonial y urbanístico de El Cabanyal radica en su morfología urbana y, particularmente, en su parcelario, su estructura, el viario y los tejidos. La supervivencia de todo ello radica en su probada capacidad de transformación tipológica.
3. Los valores patrimoniales, arquitectónicos, del barrio forman parte de sus valores sociales, junto con su gente y su forma de habitar en él.
4. La obligación de los poderes públicos, por mandato constitucional, es promover la protección de tal patrimonio.
5. Valencia mira al mar desde El Cabanyal, y llega hasta él a través de las Avenidas del Puerto, la de Francia y la de los Naranjos. La prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez a través de El Cabanyal responde a un modelo urbanístico anticuado e innecesario.
6. El río Túria es el principal elemento de la ciudad que debe enlazar la ciudad con la costa: éste es el importante y decisivo papel que le resta por asumir, su digna llegada al mar.
7. Es necesario abrir un debate intelectual y ciudadano acerca de la revitalización del barrio, con la participación activa de sus habitantes.
8. En suma, la renovación urbana y el futuro del barrio no pasan por la apertura de una gran avenida que lo seccione y arrase, sino por garantizar la vivienda a sus habitantes, equiparlo adecuadamente, reurbanizarlo y fomentar su economía urbana.
València, 3 Octubre 2009